Parque Nacional Río Pilcomayo

 

         Este parque está ubicado en el nordeste de la provincia, a orillas del río que le da su nombre y cuenta con una extensión de 47.000 hectáreas. Integrado al importante ecosistema del Chaco Oriental, su superficie conforma una extensa planicie modulada con pendientes reducidas y depresiones que dan origen a esteres, bañados y lagunas.

La parte mas elevada del parque está contra el río, donde se han formado albardones con el material del arrastre que traen las aguas en las épocas de sus periódicas crecientes.

La mayoría de los esteros –entre los que se destacan el Poí, el Abadie, el Catalina, y como espejo de agua libre la Laguna Blanca-  en épocas de crecientes vierten sus aguas al río Paraguay por medio del riacho Porteño, que también desemboca en el Pilcomayo. La Intendencia del Parque Nacional Río Pilcomayo está en la localidad de Laguna Blanca, ubicada a 65 kilómetros de la ciudad de Clorinda y a 185 de Formosa.

Partiendo de Naick Neck, localidad situada a 12 kilómetros de Laguna Blanca, se accede al área Recreativa y Destacamento de Guardaparques Laguna Blanca, donde está ubicado el camping. Desde allí, circulando por pasarelas, se llega hasta la laguna de 3 kilómetros de largo por 2,5 kilómetros de ancho, que se utiliza como balneario y para realizar actividades náuticas sin motor. Sus aguas son templadas y de una profundidad media de un metro.

La totalidad de la superficie del parque se encuentra situada dentro del distrito del Chaco Oriental, en una zona subtropical con un régimen de temperaturas que superan los 45 grados, donde el ambiente está sometido a inundaciones y crecientes periódicas por lo que en el época estival muestra amplias zonas anegadas. Las lluvias copiosas llegan a superar los 1.200 milímetros por año.

Aguará Guazú o Lobo de Crin

Como animales representativos se destacan en primer lugar el Aguará Guazú o lobo de crin, elegido como símbolo y emblema de este parque. Este cánido de gran tamaño esta totalmente adaptado al lugar, se alimenta de pequeñas presas, y está señalado como especie en peligro de extinción. También encontramos el Oso Hormiguero o Yurumí y el Tamanduá u Oso Melero. Estos edentados son descendientes de antiguos pobladores del lugar, como el gliptodonte, cuyos restos fueron descubiertos recientemente a orillas del río Pilcomayo.

Es común encontrar en el parque yaguaretés o tigres americanos, pumas o leones americanos, monos como el caí y el carayá ( que se caracterizan porque los machos son de color oscuro y las hembras de pelaje rubio), zorros, coatíes, corzuelas, ciervo de los pantanos, carpinchos o capibaras, pecaríes o chancho de monte y yacarés.

Yaguareté o Tigre Americano

Boa Curiyú

En algunas recorridas se pueden apreciar distintos ofidios, como la curiyú o lampalagua, que supera los tres metros de largo y puede tragar entera a una cría de carpincho. También se encuentran yararás, cascabeles y corales, especies venenosas que tienen su hábitat en el lugar.

 

En la laguna y en los esteros hay una gran cantidad de peces, especialmente tarariras, anguilas y los tamboatos o cascarudos. Estos últimos, en caso de necesidad, pueden respirar aire atmosférico y hasta cambiar de charcos trasladándose sobre tierra firme reptando con ayuda de sus aletas pectorales. En algunas ocasiones se quedan debajo de la tierra, en un aletargamiento especial, a la espera de épocas de lluvias.

Grandes extensiones del  parque están tapizadas con ejemplares de palma caranday, que son elegidos por muchas aves para anidar, especialmente las cotorras.

Entremezcladas en los densos palmares aparecen isletas de monte con las características de bosque chaqueño sobre sectores algo mas elevados. Allí podemos encontrar quebrachos colorados y blanco, algarrobo, espinillo, guayacán, urunday, lapacho, laurel, espina corona y la silueta inconfundible del palo borracho.

También el parque tiene las clásicas selvas en galerías que bordean el río. En ellas abundan el sauce criollo, el aliso, tarumá, ingá, higuerón y ceibo, entre muchos otros.

En los sitios anegados la vegetación se compone de guajó, pirí, achira, paja brava, torora, repollito de agua y algunas gramíneas. También existen importantes superficies cubiertas de pastizales, especialmente espartillo y paja amarilla, que tapizan el suelo de los palmares.

Muy abundante y variada, la avifauna está representada por tres tipos de cigüeñas, garzas de diferentes especies, espátulas rosadas, chajaes, bandurrias, caraos, cuervillos y martín pescador.

También es posible observar águilas, gavilanes, caranchos, pavas de monte, charatas, loros, lechuzas, calandrias, carpinteros, cardenales, horneros, tordos, tucanes, picaflores e innumerables especies más que transforman este parque en un especial sitio de observación para los amantes de las aves.